Evita las secciones del supermercado donde estén los alimentos más calóricos y tentadores. Lo mejor es limitarte al perímetro del mercado, que es donde suelen estar los alimentos frescos. Sin embargo, cuando realmente precises pasar por esta zona, aléjate de los elementos “enemigos”, como los dulces y los refrescos. Como dice el refrán, “Ojos que no ven, corazón que no siente”.[9]
Muchas gracias Adriana y a todo el equipo de Alimmenta. No sólo por las consultas y los ánimos que nos habéis dado, sino también por los videos e interacción en redes sociales que nos ofrecéis como otro medio de comunicación. En un mundo donde ya las distancias no importan, nos demostráis que la calidad no depende de ir presencialmente a consulta sino de los profesionales que la conformáis.
Prueba la dieta mediterránea si te gustan los pescados y los vegetales. La dieta mediterránea es un plan que permite mantener la pérdida de peso. Está basada en ingredientes tradicionales y estilos de preparación comunes en las regiones del mar Mediterráneo. Algunas investigaciones han demostrado que quienes realizan este plan de dieta logran reducir el riesgo de desarrollar cardiopatías, además de perder algunos kilos en poco tiempo y tener una figura más esbelta. Para comenzar, evita el pan y los alimentos lácteos y procesados. Crea tus platos con los siguientes alimentos:[11] 
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