Debes apoyar tu peso en los dedos de los pies. Las manos han de estar debajo de los hombros. El cuerpo, recto, rectisimo. Debes tener cuidado, asegura Sims, de mantener tu núcleo bloqueado, para que se forme una línea recta entre la cabeza, los glúteos y los talones. Vamos, que no muevas ni un músculo. Una vez que tengas dominada la postura, dobla los brazos y baja lo que puedas, y luego vuelve a la posición inicial extendiendo las extremidades superiores.


Pequeños cambios en las raciones. En los menús aumenta la cantidad de pan, arroz, pasta y legumbres que puedes tomar y baja la de pescado y carne. Este ajuste en las raciones está pensado en equilibrar la dieta para que sea la base de tu alimentación en el futuro. Durante las primeras fases, como son más restrictivas, el consumo de proteína (carne, pescado) es mayor para mantener el tono muscular.
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