1. HIIT (High Intensity Interval Trainning). Número uno en 2018 en la lista de tendencias del fitness que elabora la American College of Sports Medicine (ASCM), los entrenamientos interválicos de alta intensidad responden a la perfección a la locura de vida actual: son intensos y breves. En sesiones que pueden llegar a durar apenas siete minutos se alternan ejercicios de intensidad moderada y alta (por ejemplo, sentadillas con carrera en el sitio), haciendo trabajar a tope el corazón. Entre sus beneficios, además de la brevedad, destaca la aceleración del sistema metabólico. Lo interesante no son las calorías que se queman realizándolo -unas 300- sino las que se siguen devorando incluso horas después de haber finalizado el entrenamiento. Eso sí, por contra, hay que advertir que los hiit sólo están recomendados para personas que gocen de un buen estado de forma y no deben practicarse más de tres veces a la semana.

Controlar el índice glucémico de los alimentos es una excelente forma de perder peso sin tener que tomar medicamentos y sin sentir hambre. El índice glucémico es la velocidad con que el azúcar o carbohidratos que contienen los alimentos llega a la sangre, por lo que consumir alimentos con bajo índice glucémico, por debajo de 55, ayuda a aumentar la sensación de saciedad, por lo que progresivamente se van disminuyendo las porciones y favorece a la pérdida de peso. 


Deja de fumar para poder experimentar los beneficios de un nuevo estilo de vida sano. Fumar es un hábito que no se lleva bien con un plan para perder peso y dobla las probabilidades del desarrollo de enfermedades cardíacas durante el período de la menopausia. Este hábito es también el causante de que bajen los niveles de estrógeno más rápidamente, lo que puede conducir a un aumento de peso más veloz.
Tenemos marcados en el calendario cenas, galas, presentaciones y demás actos importantes, pero sin embargo, nos damos cuenta de ello o queremos darnos cuenta de ello cuando apenas faltan días o incluso horas para su celebración. Y es entonces cuando apretamos, casi sin darnos cuenta, el botón de pánico. Pero tranquilidad, porque ya sabemos que los milagros no existen pero, ¿qué hay de los remedios exprés?
Para asegurar el gasto energético es imprescindible hacer ejercicio de forma habitual. Practica una actividad física cada día al menos durante media hora. Te ayudará a quemar calorías, controlar el estrés, subir el colesterol bueno (HDL) y reducir la grasa acumulada en tu cuerpo. Están especialmente indicados los deportes aeróbicos como la natación, el ciclismo o caminar a paso ligero media hora. El ejercicio ayuda a perder peso de forma saludable.
Se trata de un ejercicio parecido a las sentadillas, pero con una única pierna. Partiendo de una postura erguida, desliza una de las piernas hacia delante hasta que la rodilla de la otra extremidad casi toque el suelo. La pierna que adelantes debe quedarse flexionada en, apróximadamente, 90 grados. Para cambiar de extremidad, da un salto al aire, llevando tu pie trasero hacia delante y el delantero hacia atrás.
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