Partiendo de la base de que los carbohidratos son uno de los combustibles que activan de forma natural nuestro organismo, una opción muy aconsejable es ingerirlos aproximadamente dos horas antes de dar comienzo a tu plan de entrenamiento. Esto se debe a que los carbohidratos son fuente de energía y glucosa, lo que les convierte en nutrientes perfectos para que el cuerpo obtenga una mayor resistencia para modalidades deportivas.
Dado que para tener un abdomen tonificado y firme deberíamos tener un porcentaje de grasa bajo, es necesario resolver este pregunta: ¿Es más efectivo perder primero la grasa y luego tonificar los abdominales? Tal y como señala Merchán, lo ideal es trabajar al mismo tiempo la mejora de la fuerza abdominal aumentando el tono y, de forma simultánea, realizar un entrenamiento enfocado a la pérdida de grasa. No obstante, si se desea bajar primero el procentaje de grasa, el experto de David Lloyd Aravaca aconseja combinar el entrenamiento de fuerza con ejercicio cardiovascular (obviamente cuidando la alimentación) y después recurrir al yoga, pilates o ejercicios focalizados en el abdomen para tonificarlo.
Haz ejercicios para fortalecer la parte central de tu cuerpo y tus músculos abdominales. Tu área central se compone de tu abdomen, la espalda baja y los músculos del pecho que envuelven tu cuerpo. Los músculos ayudan a incrementar el metabolismo y hacen que sea más fácil deshacerse de la grasa. Mediante la construcción de fuerza muscular en tu centro, tu cuerpo de manera natural comienza a quemar más grasa abdominal. Ejemplos de ejercicios para el centro del cuerpo incluyen clases de yoga o Pilates. También puedes hacer sentadillas, abdominales y flexiones para fortalecer los músculos abdominales y del pecho. Mira los Recursos, abajo, para ver un ejemplo de los diferentes tipos de abdominales que puedes hacer. Trabaja en tus músculos centrales tres veces por semana para lograr la máxima quema.
Es la conocida dieta del 3, ya que en tan sólo tres días puedes perder 3 kilos. La base de esta dieta es hacer tres comidas al día con dos tentempiés uno  por la mañana y otro por la tarde. Las comidas claves son el desayuno, la comida y la cena. Teniendo el mayor aporte calórico y enérgico el desayuno, la comida tiene un aporte medio y la cena es bastante ligera.
Seguro que después de lo que te he contado, esta es la duda que te asalta en estos momentos. Piensa en un culturista que entrena constantemente su musculatura para darle volumen y en lo que pasa cuando deja las pesas. ¿A que parece que su musculatura “encoge”? Pues es lo que vamos a conseguir: reducir tu volumen digestivo. Haré que tu estómago se mueva poco, lo volveré “perezoso” para que cuando comas medio plato ya te sientas llena.

Perder 5 kg te puede resultar más difícil de conseguir que perder una cantidad considerablemente mayor, esto ocurre porque a medida que te acercas a tu peso saludable, el cuerpo no baja de peso con tanta facilidad. Pero, aunque te sea un poco más difícil, no lo dejes, no piensen que no hace falta hacer dieta ya que “sólo son 4 kg”. Si no tienes buenos hábitos, tu tendencia con el paso de tiempo puede ser de subir más de peso y se pueden convertir, aunque sea de forma lenta, en 7 o 10 kg de más. Recuerda la importancia de mantener estos cambios de hábitos una vez hayas conseguido el objetivo de adelgazar.

Si sientes efectos secundarios negativos ocasionados por la dieta o rutina de ejercicios, como mareos, náuseas, debilidad, dolor, vahídos, dolores de cabeza u otros síntomas, suspende el programa y vuelve a tu alimentación o actividades normales. Si sientes que el dolor o el malestar son graves o que tus síntomas son preocupantes, consulta a un profesional de la salud.


Haz la dieta de alimentos crudos. Los dietistas dan la advertencia que seguir esta dieta durante largos periodos de tiempo te puede dejar sin nutrientes esenciales. Si no te gusta la carne y estás cansado de cocinar, esta dieta es para ti. La dieta de alimentos crudos consiste enteramente en alimentos que no se han cocinado. Bajas de peso consumiendo muchas verduras frescas y frutas. La leche de coco, las frutas secas, las semillas y otros alimentos crudos también están permitidos en esta dieta.[23]
Pequeños cambios en las raciones. En los menús aumenta la cantidad de pan, arroz, pasta y legumbres que puedes tomar y baja la de pescado y carne. Este ajuste en las raciones está pensado en equilibrar la dieta para que sea la base de tu alimentación en el futuro. Durante las primeras fases, como son más restrictivas, el consumo de proteína (carne, pescado) es mayor para mantener el tono muscular.
×