Cuando no duermes bien, aparte de que te sientes terrible, te dan antojos de algo azucarado. Aparte tu fuerza de voluntad se dobla y se te hace más fácil sucumbir ante la tentación. Recuerda que la privación de sueño es una técnica muy efectiva de tortura e interrogación. Tu cuerpo te pide descanso y también comida dulce para obtener la energía que le hace falta.
No trates de privarte de alimento. Descuidar el consumo suficiente de calorías de forma regular puede ocasionar el efecto contrario de lo que buscas y, si lo haces de forma prolongada, puedes poner tu vida en peligro. Si has tratado de bajar de peso omitiendo varias comidas o reduciendo de forma drástica la cantidad de calorías que ingieres diariamente, habla con un profesional de la salud para obtener información sobre los trastornos alimentarios.
Anota todo lo que comes y bebes, en qué momentos y en qué cantidades. De esta forma, por un lado te darás cuenta de que, efectivamente comes más de la cuenta, y por otro sabrás si es que picas entre horas porque te aburres o estás desanimada. En este caso, búscate aficiones que llenen tu tiempo libre como ir al cine o pasear con amigos. Para empezar una dieta es bueno un cambio de actitud, pero también es de gran ayuda un cambio de imagen: ve a la peluquería, cómprate alguna prenda que te favorezca, arréglate un poco más. Y piensa en todo lo que tienes colgado en el armario. Es el comienzo del cambio.
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