3. Bootcamp: Aunque por el nombre pueda sonar a un grupo de marines haciendo el bestia sobre un campo embarrado, este entrenamiento es otro de los que más adeptos tiene en los gimnasios. "Es divertido, eficaz e intenso. En una sesión de 40 minutos se pueden quemar unas 700 calorías. Si se practica tres días a la semana se logra mejorar la condición física a lo bestia", explica Diana González Abarisqueta, licenciada en INEF y entrenadora en Infinit Sanchinarro (Madrid). ¿Qué se hace en estas clases? Un poco de todo: saltos al cajón, trx, burpees (saltos con flexiones), maromas, lanzamiento de balón medicinal contra una cama elástica...
Practica ejercicio físico: No sólo es importante que tengas una vida activa: evitar el coche, los ascensores, las escaleras mecánicas y el sofá. Mejor sube las escaleras a pie. ¡Y a parte encuentra el deporte que te hace disfrutar!  Puedes ir en bici, caminar, gimnasio… El ejercicio te ayuda a perder grasa corporal, a mejorar tu forma física y tu salud. Si lo puedes practicar al aire libre mucho mejor, así también aprovechas el contacto del sol con la piel y aumentas tu síntesis de vitamina D.

Limita las grasas de tu dieta. Controla la cantidad de aceite de oliva (utilizado en crudo y para cocinar) a 2-3 cucharadas soperas al día. Sobre todo, limita el consumo de alimentos que te aporten grasas no saludables (embutidos, carnes procesadas o ahumadas, quesos light…). No menosprecies las grasas procedentes de los alimentos light (pueden llegar a ser de un 30%). En su lugar puedes utilizar grasas saludables como el aceite de oliva que te comentaba, aguacate, frutos secos, pescado azul… Deja la carne roja para 1 día a la semana y elige carnes magras como el pollo o el pavo.
Otra desventaja es que la cerveza provoca hambre, generalmente de algo salado. Como recordaras del punto 4, lo salado te abre el apetito al igual que la cerveza… Ya vas entendiendo porque consumes tanto cuando vas a ver un partido de fútbol a un bar con tus amigos. Una opción más saludable sería pedir una de las bebidas que te comentamos anteriormente y acompañarla con queso o aceitunas.
Evita el azúcar (aléjala, dispárale, préndele fuego y olvídate de ella). El azúcar es una de las razones por las que encontramos tantos problemas metabólicos y de obesidad en la población. Al consumir mucha azúcar refinada, el hígado no puede procesarla toda y se activan mecanismos del cuerpo que la convertirán en grasa. No solo eso sino que también provoca resistencia a la insulina.
En la década pasada se puso de moda el uso de este producto. De hecho hoy en día hay muchas personas que son asiduos a ellos pensando que están disminuyendo su ingesta de calorías y que con ello van a perder peso. Lo increíble es que después de tiempo sin resultados mínimos sigan fieles a este tipo de productos. Varios estudios se han hecho al respecto y ninguno ha demostrado algún efecto positivo al sustituir el azúcar por edulcorantes.
Los macronutrientes (o macros) son los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. De un adecuado balance de éstos depende la pérdida de grasa, por lo que debes tener en cuenta la cantidad de cada uno que comes. Las dietas altas en proteína suelen ser muy efectivas para la pérdida de grasa, sobre todo si practicas ejercicio físico intenso. Por tanto, debes poner el foco en regular los hidratos y las grasas: dependiendo de tu tipo de cuerpo y tu metabolismo, quizá necesites reducir unos u otros.

Agua. El agua no solo ayuda a depurar nuestro organismo, sino que también resulta saciante y hace que tengamos menos hambre. "Las investigadores muestran que beber más agua, especialmente antes de las comidas, puede reducir el consumo total de calorías, lo que puede ayudarte a perder el exceso de grasa en el vientre", explica la dietista Jillian Kubala.

Si por el contrario estás acostumbrado a realizar ejercicios aeróbicos, independientemente de la modalidad de ejercicio elegida (spinning, running o natación), pásate al ejercicio por intervalos. Con media hora al día, será suficiente. 8 minutos de calentamiento, 15 de ejercicio por intervalos en los que alternes 1 minuto de ejercicio fuerte con 1 más lento y 7 minutos de enfriamiento.
El café es una fuente de antioxidantes que previene el envejecimiento, pero la mayoría de las personas lo quemar grasa del vientre MAL. This is the default welcome page used to test the correct operation of the Apache2 server after installation on Ubuntu systems. Mejora tu función cognitiva. Noche del Lunes a la 8pm: Esto es una de las cosas que causa un infarto. Has ayunado 18 horas completas Lunes de 2pm a 8pm: Nos lo tomaremos en tres tomas a lo largo de todo el día, tres veces por semana.
Haz la dieta paleolítica. Hace muchísimos años, cuando los hombres de las cavernas todavía dominaban la tierra, no tenían tiempo para hornear bizcochos o freír papas. La dieta paleolítica busca recrear la misma dieta que nuestros primeros ancestros comieron, afirmando que nuestros organismos no están hechos para los ingredientes modernos y los estilos de cocina. En esta dieta hay que comer carne, verduras, frutas y otros alimentos que estaban disponibles en ese entonces y evitar cualquier alimento que la gente paleolítica no tenía.
No trates de privarte de alimento. Descuidar el consumo suficiente de calorías de forma regular puede ocasionar el efecto contrario de lo que buscas y, si lo haces de forma prolongada, puedes poner tu vida en peligro. Si has tratado de bajar de peso omitiendo varias comidas o reduciendo de forma drástica la cantidad de calorías que ingieres diariamente, habla con un profesional de la salud para obtener información sobre los trastornos alimentarios.
Anota todo lo que comes y bebes, en qué momentos y en qué cantidades. De esta forma, por un lado te darás cuenta de que, efectivamente comes más de la cuenta, y por otro sabrás si es que picas entre horas porque te aburres o estás desanimada. En este caso, búscate aficiones que llenen tu tiempo libre como ir al cine o pasear con amigos. Para empezar una dieta es bueno un cambio de actitud, pero también es de gran ayuda un cambio de imagen: ve a la peluquería, cómprate alguna prenda que te favorezca, arréglate un poco más. Y piensa en todo lo que tienes colgado en el armario. Es el comienzo del cambio.
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