Agua. El agua no solo ayuda a depurar nuestro organismo, sino que también resulta saciante y hace que tengamos menos hambre. "Las investigadores muestran que beber más agua, especialmente antes de las comidas, puede reducir el consumo total de calorías, lo que puede ayudarte a perder el exceso de grasa en el vientre", explica la dietista Jillian Kubala.

Muchas personas que se ponen a dieta tienden a recuperar el peso que pierden y el estudio no puede asegurar que los participantes podrán mantener sus nuevos hábitos. En promedio, los participantes bajaron de peso considerablemente, aunque también había una variabilidad muy amplia en ambos grupos: algunos subieron de peso y otros perdieron hasta 27 kilos. Gardner afirmó que quienes bajaban más de peso reportaban que el estudio había “cambiado su relación con la comida”. Por ejemplo, ya no comían sentados en su auto ni frente a la televisión, cocinaban más en casa y se sentaban a cenar con su familia (que usualmente impide llenarse en exceso).
Las patatas fritas, los dulces, las galletas, los primeros turrones y mazapanes y la comida precocinada como el pan, la pasta o el queso precocinado e incluso el atún de lata o la leche de almendras pueden contener más sal y azúcar de lo que te imaginas. Así que en lugar de elegir estos alimentos, elige pan integral o cereales enteros como el muesli evitando las harinas blancas y refinadas. Si quieres adelgazar, intenta tomar menos lácteos. El azúcar, la harina y los lácteos pueden causar inflamación así que sustitúyelos por comidas y vegetales para conseguir tu objetivo de perder esos tres kilos de manera más rápida.

Para conseguir entrar en un estado de quema de grasa, necesitaremos un balance calórico negativo. Para hacerte una idea, calcula a grandes rasgos los alimentos que has comido últimamente y hazte una idea de que deberías cortar al menos la ingesta de 300 o 400 calorías diarias. Cuando pase la primera semana y veas si has conseguido perder el primer kg, revisa tu alimentación para hacer los ajustes que requieras.


Deja las bebidas azucaradas. Bebe jugos bajos en calorías 100% de fruta natural, agua mineral o agua pura, en lugar de bebidas gaseosas, bebidas energéticas, cafés con saborizantes y martinis. Reducir las calorías con sustitutos puede ser mucho más fácil de lo que crees. Por ejemplo: un café con leche por la mañana puede contener 500 calorías. Dado que ½ kg (1 libra) de grasa corporal (que se suba o se pierda) equivale aproximadamente a 3500 calorías, si sustituyes esa rica bebida por café negro, puedes perder ½ kg (1 libra) a la semana.[16]
No te des un "homenaje" final. Está comprobado que con la excusa de que no te vas a pasar una temporada dieta te atracas la semana antes y subes hasta 3 kilos. No te agobies, porque con esta dieta no estás renunciando a nada, en poco tiempo podrás volver a comer aquello que te gusta, como chocolate, paella o tarta. Eso sí, al final de la dieta, tu estómago pedirá ya solo media ración.
Descansa lo suficiente. El descanso adecuado te ayudará a mantener la energía suficiente durante todo el día, haciendo que estés menos propenso a comer en exceso y a lesionarte durante la actividad física. En realidad, la deficiencia de sueño se ha relacionado con la incapacidad de perder grasa, por lo que dormir lo suficiente puede ayudarte realmente en la trayectoria hacia la pérdida de peso.[5]

Beneficios en general de este jugo de Zarzamora y Manzana: Contiene un excelente efecto diurético que ayuda junto con su fibra soluble a depurar el intestino de manera natural, contiene vitaminas y minerales necesarias para el organismo, muy eficaz en los casos de inflamación intestinal, acidez, diarrea, intoxicación por alimentos y colitis, además elimina las toxinas dañinas de la sangre, de los mejores jugos para quemar grasa.
En las comidas y las cenas, ten presente la Idea plato: Todas las comidas y las cenas deben tener las proporciones adecuadas, es decir, si comes un plato: como parte principal la verdura (sea cocida o ensalada), medio plato, por ejemplo. El plato ha de contener también una ración de proteína, aproximadamente un cuarto del plato: carne, pescado, huevos o proteína vegetal (tofu, tempeh, seitán, proteína de la soja texturizada…)  y el otro cuarto del plato que nos falta serían los hidratos (pasta, arroz, legumbre, patata, pan). Estos siempre será mejor consumirlos integrales. Con estas referencias os estoy hablando de proporciones, no de cantidades, la cantidad variará según tus necesidades y objetivos. Para perder esos 5 kg, ten en cuenta que la parte de hidratos de carbono debe ser una cantidad más pequeña (os lo ejemplifico al final del artículo), pero que siempre deben estar presentes tanto en las comidas como en las cenas.
El tejido muscular se quema de tres a cinco veces más rápido que el tejido graso, así que a medida que usted gana músculo, su tasa metabólica aumenta, lo que permite que queme más calorías, incluso cuando duerme. Además, muchos estudios han confirmado que el ejercicio con explosiones cortas y períodos de descanso entre cada explosión quema mucho más grasa que el tipo de ejercicio continuo.
Primeros alimentos crudos. Puedes introducir ya las primeras ensaladas, pero la condición es que sean de un solo alimento: o ensalada verde, o de pepino o de tomate, pero nada de mezclar. Y, de momento, para no estimular mucho el estómago, no la aliñes con vinagre ni limón. Si quieres empezar a usar alguna especia, que sea muy digestiva, como el orégano.
Suena raro el término comida real, pero si tomas en cuenta todos los aditivos de la mayoría entenderás de lo lógico que resulta este nombre. Para ubicarla solamente tienes que utilizar tu sentido común. Es lo que ha comido el hombre desde siempre. Alimentos como la carne, el pescado, las verduras, el huevo, la mantequilla, etc. Es fácil. Solo piensa si el producto que estás comprando se ha comido por siempre. Otro consejo es fijarse en la etiqueta de ingredientes de los productos. Lo ideal es que el artículo no tenga etiqueta, pero sí la tiene asegúrate de que tenga la lista más corta posible. (A más procesos, más ingredientes)
Pequeños cambios en las raciones. En los menús aumenta la cantidad de pan, arroz, pasta y legumbres que puedes tomar y baja la de pescado y carne. Este ajuste en las raciones está pensado en equilibrar la dieta para que sea la base de tu alimentación en el futuro. Durante las primeras fases, como son más restrictivas, el consumo de proteína (carne, pescado) es mayor para mantener el tono muscular.
Puedes bajar de peso en cualquier dieta, solo ocupas comer menos calorías de las que quemas. Pero esto tiene un problema: el hambre. Tener hambre siempre provoca que tarde o temprano dejemos la dieta y vuelvas a subir de peso (en ocasiones más de lo origina). Si hay personas que se adaptan a vivir con hambre, pero no todos somos masoquistas y tenemos una fuerza de voluntad de hierro.
Consejo: Fíjese en la información nutricional de los alimentos enlatados, congelados y en funda. Busque alimentos que sean ricos en calcio, fibra, potasio, proteína y vitamina D. También busque alimentos que sean bajos en azúcares agregadas, grasas saturadas y sodio. Para obtener más consejos, consulte "La buena compra de vegetales y frutas" (PDF, 67 KB) y "Healthy Eating on a Budget", ambos en el sitio web de MiPlato (vea la sección de "Información adicional").
Si estás leyendo este punto, es claro que se te dificulta perder peso. Evita los edulcorantes aún más que los azucares, que ya es mucho decir. Te servirá saber que sufrirás unos pocos días, pero al desintoxicar tu organismo empezarás a disfrutar la dulzura natural de los alimentos. Recuerda que no es que la comida real no tenga un sabor dulce, sino que tu paladar está embotado con alimentos híper-azucarados.
No hay que olvidar que la fruta es saludable, pero solamente se debe comer en mayores cantidades si estas ya en tu peso ideal y no sufres de colesterol alto o diabetes. Ahora si por años has cuidado tu alimentación y no has podido perder esos kilitos tercos y tienes caries dental, el culpable silencioso pudo haber sido todo este tiempo la fruta. Además, para darle el tiro de gracia al alimento, recuerda que la fruta también tiene calorías y estas te pueden causar el mismo sobrepeso que los refrescos o los chocolates.
La nutricionista asegura que la clave para peder peso en tan solo 15 días es comer las cosas correctas y en seguir unos determinados tips y consejos para no fracasar por el camino. "Si haces tantos cambios como puedas en dos semanas, podrías perder hasta 5 kilos de peso, 2 de grasa y bajar centímetros de tus caderas, muslos y vientre en tiempo récord", afirma. Atento a sus consejos.
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