Consejo: Planifique hacer al menos 10 minutos de actividad física tres veces al día durante 5 o más días a la semana. Esto le ayudará a alcanzar la meta de 2½ horas. Tómese unos minutos de su trabajo para dar una caminata. Use las escaleras. Bájese del autobús una parada antes de la suya. Salga a bailar con sus amigos. No importa que sean períodos cortos o largos, estos períodos de actividad pueden sumar a la cantidad total de actividad física que necesita cada semana.
Hay dos tipos de grasa alojada en tu abdomen: la subcutánea, que está justo debajo de la piel y es la que produce la flacidez, y la visceral, que se deposita alrededor de los órganos. "Se ha demostrado científicamente que la grasa visceral crea hormonas y citocinas, las sustancias que producen la inflamación del vientre", explica Ashcroft. "La inflamación crónica causada por las citocinas se asocia con hipertensión, diabetes de tipo 2, resistencia a la insulina y aterosclerosis, lo que aumenta el riesgo de ataque cardíaco", subraya.
Para conseguirlo, en la primera fase le daremos muy poco trabajo a tu estómago con alimentos muy fáciles de digerir (verduras en puré, pescado al vapor) y muchos de estos, además, se los daremos ya triturados. Casi como si estuvieran predigeridos. En las siguientes fases iremos recuperando poco a poco la alimentación normal, de forma que tu estómago se vaya acostumbrando poco a poco a cantidades menores.
Puedes bajar de peso en cualquier dieta, solo ocupas comer menos calorías de las que quemas. Pero esto tiene un problema: el hambre. Tener hambre siempre provoca que tarde o temprano dejemos la dieta y vuelvas a subir de peso (en ocasiones más de lo origina). Si hay personas que se adaptan a vivir con hambre, pero no todos somos masoquistas y tenemos una fuerza de voluntad de hierro.
Come cada 3-4 horas: Si pasas muchas horas sin comer, te puede aparecer ansiedad y con ello, muchas ganas de comer alimentos poco recomendables. El número de ingestas recomendadas varía según tu horario, costumbres y estilo de vida, pero te recomiendo que tengas un orden en tu dieta y que hagas una media mañana y una tarde saludable, y así evitarás llegar con más hambre a la comida y la cena.
Deja las bebidas azucaradas. Bebe jugos bajos en calorías 100% de fruta natural, agua mineral o agua pura, en lugar de bebidas gaseosas, bebidas energéticas, cafés con saborizantes y martinis. Reducir las calorías con sustitutos puede ser mucho más fácil de lo que crees. Por ejemplo: un café con leche por la mañana puede contener 500 calorías. Dado que ½ kg (1 libra) de grasa corporal (que se suba o se pierda) equivale aproximadamente a 3500 calorías, si sustituyes esa rica bebida por café negro, puedes perder ½ kg (1 libra) a la semana.[16]
Almuerzo/Cena 1 rueda de pescado a la plancha + 3 cucharadas de arroz integral + 2 cucharadas de frijoles + Ensalada de brócolis con zanahoria + 1 cdta de aceite de oliva 1 filete de pollo en salsa de tomate natural + 3 cucharadas de pasta integral + Ensalada cruda con 1 cucharada de maíz + 1 cucharadita de aceite de oliva 1 filete de pechuga de pavo + 4 cucharadas de quinoa + 1 taza de vegetales cocidos + 1 cucharadita de aceite de oliva
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